Empapelando perspectivas
En nuestra primera clase del taller de integración realizamos una puesta en común sobre los afiches que cada grupo debía hacer de acuerdo a sus respectivas carreras.
A medida que cada grupo fue mostrando sus impresiones al exponer los afiches fuimos observando y recordando aspectos que ya conocíamos sobre nuestras carreras y las vecinas de nuestra facultad.
Sin embargo, también pudimos entrever ciertos puntos de vista que llegaron a sorprendernos. Y no en todos los casos fue una sorpresa positiva, por cierto. Lo que pasó en realidad, fue que muchas miradas disciplinares fueron bastante negativas, aunque por suerte se tomaron con humor.
El hecho de que por ejemplo las trabajadoras sociales se quejaran de problemas con los que se encuentran a la hora de trabajar en la vida cotidiana o que los comunicadores no tuvieran un objeto de estudio tan específico o bien definido, dieron cuenta de algunas falencias con las que nos encontramos diariamente los profesionales egresados de la facultad de ciencias políticas y sociales a la hora de enfrentarnos con los diversos campos laborales.
En este sentido, podemos encontrar cómo de acuerdo a estas dificultades y obstáculos que se nos van presentando a lo largo de cada carrera, se van configurando distintas tribus y territorios disciplinares. Dentro de los cuales, los alumnos se integran en distintos grupos para sobrevivir o para formar una identidad académica.
En el caso de Comunicación Social específicamente podemos encontrarmos con los grupos que aspiran más a los medios de comunicación y todo lo que tenga que ver con éstos, el grupo que se inclina o adhiere a distintas agrupaciones políticas estudiantiles, los que no se involucran con nada que tenga que ver con la facultad, o los que se avocan a incursionar en actividades docentes dentro de la misma facultad (ayudante alumno, por ejemplo).
Por otro lado, a pesar de que cada estudiante pertenezca o no a una determinada tribu como las que mencionamos, sin lugar a dudas recorre inevitablemente un territorio académico. Dentro de cada camino, el alumno experimenta diversos estados, en los cuales avanza, retrocede o se estanca en la carrera. Así, algunos de estos momentos son por ejemplo: terminar el primer año de la carrera y no saber si es verdaderamente lo que uno quiere para su futuro; cursar el tercer año y no tener idea hacia dónde se dirige la profesión; rendir materias de cuarto año y darse cuenta del agotamiento mental sufrido; experimentar talleres de segundo año que motivan a seguir con el desarrollo disciplinar; empezar el último año no sólo con ganas de terminar sino también de comenzar a trabajar y plasmar todos los conocimientos adquiridos.
Si bien fueron muchos puntos los que se vieron durante la exposición de los afiches, algunos muy interesantes y creativos, creemos que esto sirvió como una verdadera reflexión disciplinar e interdisciplinar necesaria, que a veces, debido a la vorágine profesional no logramos discernir ciertos aspectos cotidianos que configuran un mapa territorial abroquelado, donde no sabemos ubicar nuestras situaciones, problemas, oportunidades, errores y proyecciones.
Guillermo González
Natalia Distéfano

2 comentarios
Martín Elgueta -
En ese marco, se abordan las aspiraciones y las experiencias de los comunicadores sociales en el momento que transitan su formación como estudiantes.
Así, el enfoque del artículo resulta ingenioso, original y provocador.
Martín Elgueta -
Queda ahora entonces desarrollar cómo se configuran las tribus y el territorio de la Comunicación Social.
Una vez realizado les solicito dejen su comentario en el blog de la cátedra para finalizar instancia de acreditación.